CH. BENADALID  DE ALMUDEYNE (DINKY) 

 

En casa, cuando llegó siendo un cachorro,  mi hijo Santiago era aún bastante pequeño, era la época de los tele-tubbies, por ello le llamó Dinky, cogido el nombre de uno de ellos. Es la base de mi criadero,  un perro mitad marismeño (por su madre), mitad serrano (por su padre), conjugando en él lo mejor de ambos progenitores.

 

Morfológicamente es un perro siempre excelente, siendo así, su pelo, aplomos, espalda y expresión, algo que tengo la inmensa suerte que lo trasmita a sus hijos, obteniendo de él dichas cualidades.. 

 

Apenas tiene consanguinidad con los perros antiguos más conocidos, viene de una línea de trabajo, siendo también excepcional en ello, con magníficas cualidades para la caza, algo que me hizo observar, cuando aún era un cachorro, un amigo criador de perros de caza,  marcaba ya por entonces  el paso de los pájaros tal cual un setter o pointer perros cazadores por excelencia. Es también impresionante su aptitud para seguir el rastro, algo fundamental en perros de búsqueda y rescate.

Actualmente cuento con poco tiempo para realizar trabajo con él, por lo que, aún sabiendo de sus cualidades es una asignatura que tengo pendiente de terminar, sino con él con alguno de sus hijos.

La cría con él es sencilla, porque ya he visto sus hijos y sé que es lo que trasmite, eso no quita que siga teniendo mucho cuidado con qué perra cruzarlo, ya que en este mundo de la cría canina, lo más sencillo es culpar al macho si surge algún problema en alguno de sus hijos, sin tener en cuenta que, genéticamente, un hijo es el resultado de los dos progenitores, la madre y lo que le trasmite también hay que tenerlo en cuenta.

 

Sus hijos son excelentes, ocupando los primeros puestos en exposiciones, heredaron de él su buena estructura y también su buena aptitud para el trabajo, algo que es de valorar puesto que considero esencial que el perro de agua no pierda su carácter trabajador de antaño. No por obtener perros de agua bellos debemos dejar de lado sus otras fantásticas cualidades.

 

La cría con él es sencilla, porque ya he visto sus hijos y sé que es lo que trasmite, eso no quita que siga teniendo mucho cuidado con qué perra cruzarlo, ya que en este mundo de la cría canina, lo más sencillo es culpar al macho si surge algún problema en alguno de sus hijos, sin tener en cuenta que, genéticamente, un hijo es el resultado de los dos progenitores, la madre y lo que le trasmite también hay que tenerlo en cuenta.

 

Sus hijos son excelentes, ocupando los primeros puestos en exposiciones, heredaron de él su buena estructura y también su buena aptitud para el trabajo, algo que es de valorar puesto que considero esencial que el perro de agua no pierda su carácter trabajador de antaño. No por obtener perros de agua bellos debemos dejar de lado sus otras fantásticas cualidades.